|
20 de enero de 2012 Por Prensa Para llegar afinadosEl turno vespertino en el Club Cadetes tuvo muchos trabajos físicos con pelota. Se destacó la originalidad de los ejercicios, los cuales mantuvieron a los jugadores muy enchufados. Este sábado vs Instituto. Durante la tarde asomaban otra vez las nubes negras sobre el Club Cadetes. La posibilidad de complicar el trabajo estaba latente, sin embargo, la práctica empezó a la hora prevista. Todas las pelotas se desparramaron por la cancha y se dio comienzo a un entrenamiento físico con pelota muy intenso, aunque con muchas variantes para motivar a los jugadores, quienes se dividieron en tres grupos de ocho: Amarillo: Miguel Torrén, Gaspar Iñíguez, Santiago Nagüel, Ciro Rius, Nicolás Batista, Leandro Barrera, Gonzalo Prósperi y Fabián Bordagaray. Blanco: Sergio Escudero, Pablo Barzola, Germán Basualdo, Juan José Morales, Juan Pablo Lemos, Pablo Hernández y Gustavo Oberman. Rojo: Maxi Rodríguez, Nicolás Berardo, Iván Falcón, Lucas Cano, Gabriel Peñalba, Rodrigo Díaz Ponce, Juan Sabia y Matías Laba. Hubo transiciones, pases, piques y bastantes juegos en los que la posesión era fundamental. Así, los equipos se fueron mezclando para darle más ritmo. Luego, se unieron todos para un ejercicio en el que uno de los conjuntos se enfrentaba a los otros dos, mientras de a poco se iba agrandando la cancha. Tres diferenciados Lucas Rodríguez (en camino de recuperación luego de la operación del año pasado), Juan Ramírez (distensión) y Gabriel Pérez (esguince del dedo del pie derecho) trabajaron junto al kinesiólogo Fernando Alegre. |