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9/5/2010 Por Matías Ojea HéroesMilagro en La Paternal. El Bicho perdía 3 a 1 ante Independiente, pero con una actitud notable lo dio vuelta sobre la hora y se subió a lo más alto del campeonato. Agarralo al que tengas al lado, fundite en un abrazo y hasta derramá alguna lágrima de alegría. Es que este Argentinos no para de emocionar. Todo parecía perdido ante Independiente, la posibilidad pasaba de largo y se alejaba, pero siempre hay un plus. Este grupo no le podía fallar a los hinchas que colmaron el Diego Maradona, y con coraje, sin el fútbol de otras tardes, ganaron un partido histórico. La palabra héroes les queda chica ya. Porque tuvieron todas en contra: no contaron con sus dos ases (Ismael Sosa y Facundo Coria), se lesionó Nicolás Peric de entrada, y el 1-3 abajo no vislumbraba una vuelta de tuerca. Sin embargo, salió la garra, el corazón, y un titán como Matías Caruzzo, quien sabe bien lo que siente el simpatizante del Bicho, para mandar al fondo esa última bola que hizo explotar la cancha, mientras que en Quilmes, Estudiantes igualaba con Central y le dejaba la punta al conjunto de Borghi. Negocio redondo. Antes de este desenlace de película hubo un encuentro muy duro, con los de Avellaneda intentando no bajarse de la pelea. A pesar de las ambiciones de los de Américo Gallego, durante el primer tiempo, Argentinos fue superior y aprovechó los huecos que le dejaba la defensa visitante para generar ocasiones. En la más clara, José Luis Calderón no tuvo egoísmo y le sirvió el tanto al Buitre Pavlovich para que comience a volar. Era 1 a 0, felicidad pura, pero dos minutos después, Leonel Núñez le metió mucha rosca a un corner y marcó un golazo olímpico. Irse al descanso empatando no era lo más justo. Tras la vuelta al campo, el Bicho entró dormido y lo pagó carísimo. Primero Gandín, y luego nuevamente Núñez, sacaron una ventaja casi indescontable. Para colmo, Independiente seguía atacando y fallaba situaciones claras para liquidarlo. Entre Luis Ojeda, la suerte y algún cierre heroico mantuvieron al equipo en partido. Ya habían ingresado Federico Domínguez e Ignacio Canuto. Este último, en una rara posición de volante ofensivo, tiró un centro perfecto para que Pavlovich descuente. Había esperanza, aunque el reloj jugaba en contra. En ese momento, cuando estaban por marcar el adicional, un tumulto en el área le dio la gran chance a Juan Sabia de romperle el arco a Gabbarini y empatar el partido. Después llegó el tanto de Caruzzo y el delirio, la locura y esas cosquillas en el estómago por estar tan cerca después de 25 años. Falta una final. |
![]() Matías Caruzzo, capitán y emblema de este equipo, grita con todo el gol más importante de su carrera. Para la historia. |
| 9-Mayo-2010 Clausura 2010 - Fecha 18 Estadio: Diego A. Maradona Arbitro: Carlos Maglio |
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